Mirar al cielo
Me gustaba ver el cielo durante la noche contemplar deslumbrada las estrellas ir brincado por cada una de ellas intentando saber cual era que osa cual incandescente era Marte mientras la luna vigilante, supervisora de la noche dueña de locos, enamorados y soñadores. En algún momento comencé a gustar atardeceres No sé cómo, siendo tan ausentes en la ciudad ausentes en la persiana de la oficina, en las paredes de la rutina no siendo obstáculo para llegar a conocer sus matices para verlos pasearse entre el amarillo y el naranja en el rastro que deja el sol al atardecer. Un día aprendí a disfrutar amaneceres acompañando al sol en su cotidianidad en su discreto aparecer tras las montañas contemplar su disimulada imponencia su mostrarse poco a poco hasta hacerse presente terminando en deslumbrar el día. Ahora aprendo a mirar el cielo durante el día aislar un elemento multiplicado en miles de blancas formas un montaje sostenido en el aire sobrepuesto en el fondo azul y me pierdo en el vacio...