Quise dedicarle unas líneas a mi cama, pero temí que luego no me dejara regresar, entonces considere cederlas a un tercero, le platique un poco de ella, intente darle ideas que pudiese utilizar, pero entonces temí que terminara escribiendo de su cama, entonces cambie de opinión; la cama es mía, esas líneas también, esta mi propia versión, a todo riesgo de no volver a dormir. El grueso edredón no abriga la fría soledad Las almohadas son duros ladrillos soportando el pensar El transpirar de la preocupación vuelve densa tu sabana Y ese espacio vacío sin compartir, hace rato se endureció A media noche todos ellos murmuran Insisten en perturbar la tranquila soledad No la dejan descansar Despierta insomne cada mañana Agotada, sin ganas de continuar Retorna cada noche recurrente Usurpadora, imponente Se duerme en el espacio vacío endurecido La media noche trae de vuelta el rumorear El edredón, las almohadas, la sabana La perturbada soledad. Después de todo lo anteriormente dicho, no sé a q...